Especialistas
de al menos seis países
dictarán el primer curso internacional
de hidroponia práctica los próximos
6, 7 y 8 de mayo con el objetivo de alentar
esta técnica entre agricultores,
profesionistas, estudiantes y amas de casa.
Gloria Samperio, presidenta de la Asociación
Mexicana Mexicana, informó que entre
los ponentes se contará con representantes
de la NASA y el ministro canadiense de
agricultura.
La convocatoria, dijo, no sólo
tratará de alentar la participación
de los agricultores tradicionales, sino
de todos los interesados en cultivar frutos
y verduras sobre materia inerte.
La hidroponia se define como el cultivo
de las plantas en soluciones acuosas, ayudándose
de arena, grava, hielo seco u otros materiales
que sirvan de soporte.
A nivel nacional, estimó Samperio,
existen pocas personas dedicadas a la hidroponia,
pues la difusión de esta técnica
no ha sido suficiente para permear a amplios
sectores de la población.
"Es por eso que con el evento buscaremos
enseñar esta técnica a más
gente, para que en algún espacio
de su casa intenten construir un invernadero
hidropónico", dijo.
En distintas regiones del país,
agregó, las tierras laborables son
limitadas y la agricultura tradicional
no es suficiente para garantizar el abasto
de elementos.
Por ejemplo, según estudios de
la Asociación Hidropónica,
durante el primer semestre de 1996, México
importó frutas y verduras por un
valor de 87.6 millones de dólares.
En el mismo periodo, se requirieron 794.2
millones de dólares para la compra
en el exterior de frijol y maíz,
con lo cual se demuestra la dependencia
en materia de alimentos.
Por el contrario, comentó, con
la hidroponia se podría asegurar
la autosuficiencia alimentaria, ya que
los cultivos hidropónicos superan
con creces a los tradicionales.
"El jitomate es uno de los cultivos
que más producción presenta
en la hidroponia, pues en una hectárea
con buena suerte se pueden cosechar de
200 a 700 toneladas, a diferencia de la
agricultura tradicional, que en una hectárea
obtiene alrededor de treinta toneladas
de jitomate", explicó Samperio.
El curso y las conferencias a impartirse
en mayo, aseveró, tratarán
de difundir estos argumentos para que los
asistentes se conviertan en micro, medianos
o grandes productores hidropónicos.
El cultivo sobre piedras, como comúnmente
se le conoce, también mejora la
economía y la salud de los productores,
pues a bajo costo se obtienen frutos sanos
y libres de fertilizantes químicos.
"Incluso se pueden sembrar verduras
o frutas que no sean de la temporada, con
lo que se tienen ventajas comerciales con
los otros productores", expresó. |