Por Marvella Colín
En México existen seis millones
de hectáreas de riego y 15 0 16
millones de hectáreas de temporal,
por lo tanto la frontera productiva está muy
limitada y los sistemas tradicionales de
producción no alcanzan a cosechar
lo que nuestro país necesita de
alimentos.
Ante ello están surgiendo sistemas
alternativos que pueden ayudar a cubrir
el déficit en la producción
de alimentos del país, como lo es
la hidroponía, una forma de producción
que no necesita de suelos y por lo mismo
no depende de fenómenos meteorológicos,
con ello permite reducción de costos
de manera considerable y cosechas fuera
de estación, además de que
brinda elevados rendimientos y alta calidad
en los alimentos.
Lo anterior se expuso en el marco del
Primer Curso-Congreso Internacional de
Hidroponía en México, organizado
por la Asociación Hidropónica
Mexicana, presidida por Gloria Samperio
Ruiz.
El sistema de hidroponía consiste
en efectuar cultivos prescindiendo de la
tierra, utilizando sustratos inertes (grava,
arena, cascarillas, etc.)e implica la alimentación
de la planta mediante una solución
nutritiva disuelta en agua, así como
el máximo aprovechamiento de este
vital líquido al utilizar riego
por goteo o un sistema de reciclaje.
En entrevista con El Financiero, Samperio
señaló que entre sus proyectos
a corto plazo está el de seguir
enseñando la hidroponía en
forma básica para cubrir el renglón
de autoconsumo y después ir aun
nivel más avanzado de venta para
que posteriormente se logre la exportación
a través de muchos productores.
Actualmente los países líderes
en la hidroponía son Canadá,
Holanda, Alemania y Estados Unidos, y aunque
México aún no figura, se
espera que en algunos años más
ocupe una posición.
Entre las ventajas de la hidroponía
está la de ofrecer de seis a nueve
formas de cultivo y cuando se tiene un
conocimiento de las necesidades de la planta
no es un sistema caro, y permite ir de
lo básico a lo avanzado.
Entre los avances de los propios cultivos
de la Asociación Hidropónica
Mexicana se tiene el de que en diciembre
de 1998 se cultivaron 109 toneladas de
jitomate en cinco mil metros.
Samperio explicó que existen tres
niveles de la hidroponía: el de
autoconsumo, el de comercio y el de industrial.
Para iniciar esta cultura de la hidroponía
en México, Samperio considera que
es importante comenzar con el primer nivel
que es el básico o de autoconsumo,
que no implica grandes inversiones ya que
la personas pueden utilizar los materiales
que tienen a su alcance.
En general, para iniciar un cultivo el
primer paso es poner a remojar la semilla
72 horas hasta que se obtenga un brote
y de esta fase hasta que la planta tenga
de dos a cuatro hojitas, sólo se
va a necesitar agua; posteriormente la
semilla se va a sembrar en el sustrato
inerte y se nutrurá con aproximadamente
20 minerales diversos, señaló Samperio.
Para una producción de autoconsumo,
Samperio Ruiz recomienda conocer siempre
la información de lo que se va a
cultivar y siguiendo una serie de procedimientos
sencillos a más tardar en 90 días
se tiene una cosecha para autoconsumo.
Un aspecto muy importante en la hidroponía
básica es el de no desperdicio de
agua, ya que en este sistema se trata de
eficientar al máximo posible el
vital líquido, pues éste
se recicla o se utilizan sistemas de riego
por goteo; por ejemplo, un volumen de 200
mil litros puede alcanzar para cinco hectáreas.
Una vez que se conocen las necesidades
de la planta, se le dan los nutrientes
mediante una solución preparada
directamente en la raíz; asimismo
se tiene que conocer la temperatura adecuada
para la planta y el ph del agua, esto último
es un factor básico para el buen
crecimiento de la planta misma.
El segundo nivel lo representa la hidroponía
comercial, la cual ya requiere de un número
mayor de requisitos para su cultivo aparte
de que se realiza en una extensión
de por lo menos una hectárea; el
tercer nivel es el de la hidroponia industrial,
en donde ya se contemplan extenciones de
cinco hectáreas o más, y
aquí además ya se necesita
de invernaderos.
Alternativa para zonas pobres
a hidroponía está representando
una alternativa para comunidades que viven
en extrema pobreza en diversos países
latinoamericanos, en donde se tienen diversas
dificultades para adquirir la canasta mínima
básica y por ende no se cubren los
requerimientos de la Organización
Mundial de la Salud, que indica el consumo
de hortalizas de 50 kilogramos por persona
al año.
Actualmente, la FAO (Food and Agriculture
Organization) es uno de los organismos
internacionales que está implementando
programas de hidroponía a fin de
mejorar la calidad de vida de la gente
en condiciones de pobreza, impulsando diversos
cultivos en espacios de 40 metros cuadrados,
dimensiones consideradas como una unidad
económica mínima familiar
en donde pude establecerse el sistema.
El establecimiento de estas unidades
de producción se realiza con apoyo
técnico de la FAO y con materiales
propios de la región, por lo que
las inversiones son mínimas para
las personas de escasos recursos.
Carácter multidimensional
de la técnica
La hidroponía tiene un carácter
multidimensional al aplicarse con técnicas
sencillas y complejas, y que pueden ser
desarrolladas en los patios o azoteas de
las casas o en zonas de producción
comercial.
Un factor importante de la hidroponía
es que implementada de manera de manera
simple o compleja da como resultado altos
rendimientos, desde las zonas donde escasea
el agua o donde exista falta total de ésta,
y asimismo donde los suelos han sido contaminados.
Lo anterior lo expuso Merle H. Jensen,
de la Universidad de Arizona, Estados Unidos,
en su ponencia Situación Actual
y futura de la hidroponía en el
mundo, en donde igualmente que México
va a ser un gran contendiente para competir
en este sector, ya que se cuenta con la
tecnología y se tiene la ventaja
de climas, además de que actualmente
ya se observan avances en algunas verduras
y frutas que se exportan y se consumen
en Estados Unidos.
Indicó que cada vez que se nota
la aceptación de consumidores de
los productos hidropónicos debido
a la mayor sanidad, lo que abre la posibilidad
para exportaciones de diversos productos
mexicanos como el jitomate, pepino y chile,
entre otros.
La importancia que han adquirido las
hidrohortalizas implica también
la investigación de estos productos
en el espacio exterior, pues Jensen señaló que
va ser utilizada la técnica de hidroponía
en el planeta Marte, con la finalidad de
regresar esas investigaciones a la tierra
y estudiar sus resultados. Señaló finalmente
que el costo para producir en el espacio
es de 50,000 dólares por kilo.
Las ventajas que tienen México
para desarrollar la hidroponía son
la existencia de mano de obra barata, los
buenos climas y las regiones donde abunda
el agua, por lo que si se aprovechan estos
factores la producción que se realiza
bajo este sistema podrá exportarse
hacia los Estados Unidos, obteniendo importantes
beneficios. |